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Como ex miembro de una ONG de la diversidad sexual, aprendí que el “orgullo” y el rol de activista van de la mano y no son para celebrarlo ni ejercerlo sólo un día al año.

Fotografía: Marcha de la diversidad Sexual. Santiago de Chile, Octubre 2011

Hace algunos días, en diversas ciudades de Chile y el mundo, se celebraron desfiles y marchas del “Orgullo”, en donde muchos sacan a relucir el orgullo de ser parte de la comunidad LGBTI e incluso demostrar que son activistas y demandar a viva voz derechos como el matrimonio igualitario o el respeto a la identidad de género de las personas trans.

¿Por qué muchas personas escogen sentir este orgullo y ser activistas sólo una vez al año?Como ex- miembro de una ONG de la diversidad sexual, pude comprender que durante todo el año uno puede sentirse orgulloso y, aun más importante, ser un activista en pro de la diversidad sexual.

Para esto debemos comprender un poco la historia del movimiento LGBTI cuya historia y explosión como movimiento social, se remonta fin de los años 60.

Una redada nocturna en el Stonewall Inn el 28 de junio de 1969 terminó en disturbios. Estos se dio luego de que los asiduos a este local, en su mayoría travestis y personas trans, estuviesen aburridos de ser registrados por la policía; ya que las regulaciones de la época decían que debían llevar al menos 10 prendas acorde a su sexo biológico para no ser detenidos por inmoralidad.

Una de esas personas involucradas en los disturbios fue Marsha P Johnson, una mujer trans de color que, cuentan las historias, arrojó un vaso a un espejo dentro del local para demostrar su enojo en medio de la redada.

Marsha P. Johnson y Sylvia Rivera

Tanto ella como su amiga Sylvia Rivera,otra mujer trans; lucharon de forma incansable por la comunidad, sin que muchas veces recibieran algo a cambio, como lo hizo notar la misma Sylvia en 1973:

“He ido a la cárcel, he sido violada y golpeada muchas veces por hombres, hombres heterosexuales que no pertenecen al espectro homosexual. ¿Pero hacen ustedes algo por mi?¡No! Me dicen que me vaya a esconder con la cola entre las piernas. ¡No voy a soportar más esta mierda! He sido golpeada, me han quebrado la nariz, me han encarcelado, he perdido mi trabajo, he perdido mi departamento por la liberación gay.¿Y me tratan todos de esta forma?¿Qué mierda pasa con todos ustedes? ¡Piensen en eso!” (mira el extracto del video en mi instagram haciendo click acá)

Hasta hoy en día muchos de los activistas de un día olvidan lo que defendía el movimiento LGBTI en sus orígenes: respeto para todos, respeto diario y constante.

En Chile el movimiento LGBTI se conforma con fuerza a partir de los años 80 con la aparición del VIH/Sida en la sociedad: nuevamente las organizaciones sociales luchan por respeto, esta vez para las personas que eran pasadas a llevar en medio de la epidemia. Hoy el movimiento LGBTI, al también incluir los derechos reproductivos de la mujer, se hace llamar “diversidad sexual”, un término más amplio e inclusivo para todas las aristas que componen la vida de las personas, independientemente de su orientación sexual.

Es por eso que, por muy  divertido que sea para algunos disfrutar de un día al año y ponerse tacos y peluca, ondear una bandera del arcoiris y sacarse fotos con famosos que escogen asistir; la lucha por los derechos de la diversidad sexual es algo de todos los días.

¿Qué puedes hacer para lograr esto? Son cosas muy simples, las cuales he aprendido en el camino:

  • Educación: infórmate y edúcate sobre los temas que tu mismo no conozcas bien y habla con tu familia, amigos y compañeros de trabajo sobre ellos. Por mi parte, he conocido mucha gente que no tiene idea sobre cómo se previene y transmite el VIH, o que las personas viviendo con VIH no son un arma biológica o algo parecido. Hay muchos que no saben que el acceso a tratamiento está garantizado por el Estado. También he podido conversar con muchas personas que confunden transexualidad con travestismo y transformismo, algo que no ayuda a las personas trans a sentirse más seguras en la sociedad.
  • Participar activamente: esto no significa ir a cada marcha o evento que exista, pero si difundir información relevante para la comunidad e informarse uno mismo de los avances o retrocesos en materia legislativa. Eso puedes hacerlo uniéndote o consultando sobre ciertos temas a una ONG como activista, siguiendo a personas de la comunidad como Francesc Morales en instagram (cuyo humor ayuda bastante, por cierto) y aprendiendo sobre la historia del movimiento.

    Instagram Francesc Morales

  • Demuestra y exije respeto: ¿te ha pasado que alguien hace alguna broma sobre, por ejemplo, Daniela Vega?¿No te pasa que alguien usa frases como ” ¡Oh! Te juro que me dio sida esa weá que dijiste” como si no fueran ofensivas o degradantes en algún sentido?¿O que te hayan dicho algo como “es que en verdad no pareces gay/lesbiana/ que eras hombre (refiriéndose a una mujer trans)”? Todo esto podemos evitarlo corrigiendo amablemente y exigiendo respeto, lo que va de la mano con la educación que tenemos al respecto.

De esta forma podemos construir una sociedad que comprenda de mucha mejor forma lo que las personas de la diversidad sexual vivimos, de dónde venimos y por qué lo que reclamamos no es sin fundamentos. Queremos el respeto que todas las personas merecen y trabajamos día a día para ello.