Últimamente una oleada de mujeres císgenero y heterosexuales ha comenzado a hacerse cuentas en Grindr, muchas obviando la descripción de la aplicación y su finalidad; sintiéndose molestas cuando son increpadas al respecto. ¿Acaso creen que por ser mujeres no deben respetar un espacio hecho para un sector específico de la comunidad LGBTI?

Hay algunas personas que se molestan profundamente cuando invades su Facebook con posteos inútiles o políticos, así como otros odian que, teniendo una cuenta privada de Instagram; insistan en solicitar acceso personas a las que quieren evitar. Lo curioso es que este tipo de personas son, generalmente, mujeres que no quieren ver invadido su espacio en medio de un mundo que ha develado ser lo suficientemente peligroso para querer resguardarse incluso en redes sociales, que suelen ser cuna de influencers y neo-famosos.

Es quizás por esto que algunas, desde que Grindr declaró estar “abierto para todos” comenzaron a hacerse cuentas en una aplicación que fue un lugar seguro para muchos hombres gay, bisexuales e incluso mujeres trans; todos quienes forman parte de la comunidad LGBTI. Lo malo, es que se encuentran haciendo un mal uso de la misma y se sienten ofendidas cuando son increpadas.

He tenido la mala suerte de encontrar a muchas con cuentas cuya única finalidad es buscar drogas (incluso intentando que las inviten a “fumarse uno”) , mientras que otra ofrecía servicios de escort en una aplicación, destaco nuevamente, hecha principalmente para hombres gay.

Una muestra de las mujeres que se sienten ofendidas al ser increpadas respecto de su presencia en la app.

¿Desde cuando las mujeres císgenero y heterosexuales se han comenzado a sentir con el derecho de invadir espacios que no les pertenecen y actuar ofendidas al respecto?

Hay algo que no cuadra, y es que creen que girl power/ feminismo es pasar por encima de las personas que han luchado por tener espacios seguros para si mismos.