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Hace poco dejé de seguir una cuenta de instagram de un tipo que posteó en sus historias una foto en ropa interior, mostrando su cuerpo delgado y con abdominales; con la leyenda ” Porque me dijeron gordo…” ¿La gente delgada ahora tiene derecho a hacer uso del fatshaming con ellos mismos? Acá mi respuesta.

Desde pequeño que fui víctima de bullying, en especial por tener sobrepeso; algo que expuse en “Bullying and me”, siendo algo que marcó no sólo mi niñez sino gran parte de mi adolescencia.

Yo en 2005 y hoy, en 2018.

Hace poco me topé con una historia de instagram de alguien que seguía , en ropa interior, mostrando su abdomen (con abdominales, de hecho) con la leyenda “Porque me dijeron gordo…” y un “de vuelta a la rutina” en una letra más pequeña.

Mi primer pensamiento fue : ¿en serio tienes que “probar” que no estás gordo o quitarle peso a las palabras de otro respecto de tu aspecto físico? ¿Con qué derecho alguien así hace uso del fatshaming que lleva a muchos a sentirse mal consigo mismo y a desarollar incluso problemas alimenticios?

Si pretendes dar un mensaje de verdad positivo y no sólo un quote inspiracional que poco o nada tiene que ver con tu foto en calzoncillos, puedes usar un “debo volver al gimnasio” , “¡a comer más sano!” o algo similar, pero jamás digas cosas como “¡estoy muy gordo!” si no has hecho ejercicio por 3 días y sigues manteniendo tu peso.

Para mí es muy difícil bajar de peso, siempre lo ha sido, y sé de muchas personas que tienen un problema similar. También muchas veces el sobrepeso es resultado de problemas mayores como depresión o ansiedad, que generan algo conocido como el binge eating disorder, que son atracones de comida sin el resultado de provocarse el vómito, como sucede con la bulimia; traduciéndose en subidas de peso rápidas que no son acompañadas de una mejor dieta o ejercicio, siendo casi imposible eliminarlo.

También he conocido a personas que han sufrido de desordenes alimenticios, a los cuales estarán sujetas de por vida, ya que cualquier tipo de problema no se elimina simplemente, sino que e algo que queda latente por el resto de tu vida.

¿Por qué no pensamos en el sobrepeso como una manifestación de un estado mental? Eso es porque estamos acostumbrados a que sea al revés: castigarse no comiendo o purgándose después de cada comida es visto como algo malo. Esto ha sido reforzado de forma constante por los medios de comunicación, que se esmeran en destacar casos de personas famosas, generalmente con un historial de vida que no cae en cánones normales y un poco turbulentos, como lo fue el caso de la Princesa Diana de Gales.

Diana, Princesa de Gales en el bautizo de su primer hijo. Ella confesó sufrir de bulimia antes, durante y después del embarazo de sus dos hijos.

Todos conocemos su historia: una  chica de 19 años cuyo prometido, el príncipe con el

Sarah, Duquesa de York, apodada Duquesa de Pork por la prensa.

que todas querían casarse, la toma por la cintura un día y le dice “Estamos un poco gorditos de acá, ¿o no?”, lo que gatilló en ella un desorden alimenticio que, en un principio, la hizo sentirse bien con ella misma. Eso, a vista de todos es un problema, ¿pero si hubiera sido al revés? La hubiesen transformado en “Princess of Whales” a modo de chiste, como sucedió son Sarah Ferguson que soñaba con ser tan linda y delgada como Diana y terminó siendo apodada “Duchess of Pork”.

Dejemos de hacer varias cosas: primero, el fatshaming. Nunca sabes qué problema tiene la persona a la que estás tratando de gorda (de hecho, créeme que uno está consciente de su propia gordura) por lo que usarlo como insulto o burlarte de alguien con sobrepeso no te hace mejor persona y menos te convierte en alguien más fit. Segundo, la gente delgada debe de dejar de usar el fatshaming consigo mismos. Si no fuiste al gimnasio o si te comiste una bolsa de papas fritas,  eso no te provocará haber ganado súbitamente 20 kilos para que postees “estoy gordo” en redes sociales; de esa forma sólo refuerzas para otros que ser delgado como tú es aun estar gordo. Tercero, promovamos hábitos saludables, entreguemos mejor un mensaje de “¡A hacer más ejericio!” en vez de poner que estás o te sientes gordo. Por ejemplo, hay alguien que sigo en instagram que en vez de poner que se siente gordo, muestra que va al gimasio y está contento con los resultados y eso es mucho más inspirador que alguien delgado te recuerde que está gordo y que, en consecuencia, tu eres más gordo. Y, para el final, lo más importante: quiérete a ti mismo. Esto no significa que debas dejar de intentar cambiar hábitos noscivos (sin importar si eres delgado o gordo), al contrario; se trata de reconocer lo que nos hace daño y cambiarlo, aunque cueste mucho.